Ayer, fue diferente...
Hoy, es diferente...
Mañana, será diferente...
Un nuevo lienzo para crear fantasías incomparables a través de las palabras del alma, conjugando sueños y realidades en una galaxia emocional.
Quizá incomprensibles para el universo lógico y desechables para el mundo racional, o tal vez simples alardes de un vicio sentimental.
Otra vez, papel en blanco brindando la oportunidad e pintar con grafito, una caricia, un abrazo o un beso para colgarlo en el muro del deseo.
Razón o verdad en el mismo verso, con lógica contradiciendo sueños y utopías tornándose realidad al final del párrafo.
Sujeto agónico de un grito mudo y blanco perfecto de crítica falaz, pero verdad, sueño, fantasía o realidad del corazón.
Puedo sentir el latido apurado de tu corazón,
presionando fuerte el calor de mí pecho
y el temblor de tus manos sudorosas
recorriendo mi alma desde sus cimientos hasta mi boca.
Tengo un Te Amo en la punta de la lengua,
que viaja deslizándose por tu abdomen,
para dibujarte una picara sonrisa en el rostro
justo antes de encontrar la timidez de tu cuerpo.
Tu aliento desviste mis ojos lentamente
en un vaivén de caricias apabullantes pero sinceras,
esbozando con colores, nubes de alegría,
que me dejan perplejo y perdido en tu cadera.
Como niño me aferro al abrazo de tus piernas
y el tiempo se detiene para siempre,
permitiendo que mis palabras te arrullen
mientras deposito sueños en tu interior.
Puedo tocar todas de las estrellas del firmamento,
nombrando cada una con un pétalo de tu belleza
y colocándolas cuidadoso por la silueta de tu sombra
en una noche cualquiera, pero siempre a tu lado…