Mi voz rasgada por el cansancio,
trata de interpretar una escena
musicalizada con los recuerdos
de una masacrada idea de felicidad.
Como una oda separada en tiempos,
te amo, te extraño, te odio.
Nunca creíste que fuera tan fácil,
tampoco percibiste lo difícil,
solo dejaste un interpuesto
como excusa para tu conciencia.
Así como un remiendo cobre agujeros,
pero no aprende de ellos.
Es increíble como llega al fin
un minuto, un capítulo, una frase,
sin aviso, fortuito como el viento,
duro como roca y suave como nada.
Nada más que pedazos de sobra
y partes de corazón en zozobra.
Marejadas de te lo dije, ya basta,
fue mucho, no es eso, detente;
ahogan los frutos del pasado,
cubren las huellas de nuestro paso.
Panacea de la cultura mental
adornada con costumbres artesanas.
Ahora que no estoy, no lo sabes,
pero dices hacerlo sin dudarlo.
Yo no lo sé, excusando tu ausencia,
para aprender a darte algo.
Pretexto para el álter ego
que aún cree en sus añoranzas.
Destinos cruzados por un motivo,
te tienen allí, lejos, cerca.
Destinos impares de una vida,
me tienen pensando en un nosotros.
lunes, 25 de octubre de 2010
sábado, 23 de octubre de 2010
¿Cómo decir te amo?
diciendo vete.
¿Cómo decir te amo?
diciendo quédate.
Es algo que no existe,
que dice nada sin callarse,
que ahorca la lógica,
que esconde realidades.
¿Cómo saber si existe?
interponiendo juicios temporales.
¿Cómo saber si no existe?
evitando pruebas contundentes.
Es como ver luz
cerrando los ojos,
tapando el son con un dedo,
sentándose a la sombra.
¿Cómo encontrar culpables?
gritando solo justificaciones.
¿Cómo encontrar motivos?
descartando los buenos detalles.
Es solo elegir un bando
que protege argumentos,
juez y parte parcial,
mentira vestida de verdad.
¿Cómo dejar de sentir?
poniendo límites personales
¿Cómo dejar de sentir?
buscando medios.
Es confiar en evidencias vendidas,
explicar sueños con piedras,
regalar patadas con adornos,
dar un abrazo con espinas.
No hay respuesta sin pregunta,
sombra sin luz, muerte sin vida.
No hay solución sin acertijo,
odio sin amor, pasado sin presente.
Espirales sin fin
envueltas en duda.
Solo es dar sin pedir
y recibir sin dar.
diciendo vete.
¿Cómo decir te amo?
diciendo quédate.
Es algo que no existe,
que dice nada sin callarse,
que ahorca la lógica,
que esconde realidades.
¿Cómo saber si existe?
interponiendo juicios temporales.
¿Cómo saber si no existe?
evitando pruebas contundentes.
Es como ver luz
cerrando los ojos,
tapando el son con un dedo,
sentándose a la sombra.
¿Cómo encontrar culpables?
gritando solo justificaciones.
¿Cómo encontrar motivos?
descartando los buenos detalles.
Es solo elegir un bando
que protege argumentos,
juez y parte parcial,
mentira vestida de verdad.
¿Cómo dejar de sentir?
poniendo límites personales
¿Cómo dejar de sentir?
buscando medios.
Es confiar en evidencias vendidas,
explicar sueños con piedras,
regalar patadas con adornos,
dar un abrazo con espinas.
No hay respuesta sin pregunta,
sombra sin luz, muerte sin vida.
No hay solución sin acertijo,
odio sin amor, pasado sin presente.
Espirales sin fin
envueltas en duda.
Solo es dar sin pedir
y recibir sin dar.
viernes, 22 de octubre de 2010
Otra vez mi pecho me habla,
dice algo como verdades,
pero no logro entenderlo.
Cita recuerdos maravillosos,
oscuros, prometedores.
Casi estalla tratando de decir,
intentando llamar no solo mi atención
para dar alivio, respuestas,
solución tal vez ilógica.
Otra vez mi pecho retumba,
lleno de emociones ciegas,
perdidas en el laberinto mental
que no quiere soltarme.
Lee tus gritos,
escritos como los míos,
desconocidos, inentendibles,
los mismos gritos afónicos
que dicen, veme, acá estoy.
Otra vez, sí, otra vez,
preguntándome ¿qué es?
¿debo prestar atención?
¿debo buscar tus oídos?
¿para qué?
si solo escuchas balbuceos
de esos que dicen mucho,
confusos pero reales,
tardos y lentos pero reales.
Otra vez, mis noches,
se convierten en humo
que se lleva el viento,
se convierten en excusa
disfrazada de razón.
Noches que son días,
segundos que son horas,
tiempo que es eterno
mientras nos separa.
Otra vez mi pecho toma camino
para recorrer esas veredas
que un día quisimos ver juntos,
para que en el intento
sueltes la orilla y te aferres,
sin miedo, confiada, segura,
no a mí, no a ti,
a esa fuerza de ambos
que opacamos con palabras.
Otra vez mi pecho presiona
esa ingenua idea que te ama,
oprime las teclas de mando
para dirigirte estas palabras,
llena de valor mis manos
para buscar tus ojos.
Se roba palabras del viento
para internarse en tu pecho
y regalarte una sonrisa.
dice algo como verdades,
pero no logro entenderlo.
Cita recuerdos maravillosos,
oscuros, prometedores.
Casi estalla tratando de decir,
intentando llamar no solo mi atención
para dar alivio, respuestas,
solución tal vez ilógica.
Otra vez mi pecho retumba,
lleno de emociones ciegas,
perdidas en el laberinto mental
que no quiere soltarme.
Lee tus gritos,
escritos como los míos,
desconocidos, inentendibles,
los mismos gritos afónicos
que dicen, veme, acá estoy.
Otra vez, sí, otra vez,
preguntándome ¿qué es?
¿debo prestar atención?
¿debo buscar tus oídos?
¿para qué?
si solo escuchas balbuceos
de esos que dicen mucho,
confusos pero reales,
tardos y lentos pero reales.
Otra vez, mis noches,
se convierten en humo
que se lleva el viento,
se convierten en excusa
disfrazada de razón.
Noches que son días,
segundos que son horas,
tiempo que es eterno
mientras nos separa.
Otra vez mi pecho toma camino
para recorrer esas veredas
que un día quisimos ver juntos,
para que en el intento
sueltes la orilla y te aferres,
sin miedo, confiada, segura,
no a mí, no a ti,
a esa fuerza de ambos
que opacamos con palabras.
Otra vez mi pecho presiona
esa ingenua idea que te ama,
oprime las teclas de mando
para dirigirte estas palabras,
llena de valor mis manos
para buscar tus ojos.
Se roba palabras del viento
para internarse en tu pecho
y regalarte una sonrisa.
jueves, 21 de octubre de 2010
No hay diferencia, dices,
mientras te callas algo,
después de decirlo todo.
Todo tiene un final, sentencias,
acumulando frío silencio,
arropando distancia.
Dime, reclamo,
en tanto suplico al cielo
palabras discretas.
Aún puede ser, argumento,
tratando de buscar alivio
en algunas palabras.
Es historia sin fin
de enunciados que van y vienen,
derrapando frenéticos
sobre tela de argumentos,
que dicen, niegan,
afirman, mienten...
Se promulgan verdades a medias
para calmar un corazón,
para calmar un pensamiento
que resultan siendo desprecio,
llenas de tu razón, vacías de mí,
llenas de mi sentimiento, vacías de ti.
Tengo la respuesta, grito,
enmudeciendo esa solución
posible entre ambos.
Juntemos las manos, propongo,
transmitiendo mensajes cifrados,
declarando plena confianza.
Ya no es posible, planteas,
persuadiendo mis ganas,
estableciendo barreras.
Esto terminó, afirmas,
concluyendo un libro
que apenas empieza.
Puñetazos delicados de cariño
saturan la atmósfera con muestras,
con intentos, con detalles,
con esa protección que damos,
inequívoca desde tu punto,
correcta desde el mío.
Dilemas del bien o del mal,
tan solo preocupación mutua
que resulta egoísmo,
brindando esa oportunidad de ver
las percepciones distintas
que buscan lo mismo...
mientras te callas algo,
después de decirlo todo.
Todo tiene un final, sentencias,
acumulando frío silencio,
arropando distancia.
Dime, reclamo,
en tanto suplico al cielo
palabras discretas.
Aún puede ser, argumento,
tratando de buscar alivio
en algunas palabras.
Es historia sin fin
de enunciados que van y vienen,
derrapando frenéticos
sobre tela de argumentos,
que dicen, niegan,
afirman, mienten...
Se promulgan verdades a medias
para calmar un corazón,
para calmar un pensamiento
que resultan siendo desprecio,
llenas de tu razón, vacías de mí,
llenas de mi sentimiento, vacías de ti.
Tengo la respuesta, grito,
enmudeciendo esa solución
posible entre ambos.
Juntemos las manos, propongo,
transmitiendo mensajes cifrados,
declarando plena confianza.
Ya no es posible, planteas,
persuadiendo mis ganas,
estableciendo barreras.
Esto terminó, afirmas,
concluyendo un libro
que apenas empieza.
Puñetazos delicados de cariño
saturan la atmósfera con muestras,
con intentos, con detalles,
con esa protección que damos,
inequívoca desde tu punto,
correcta desde el mío.
Dilemas del bien o del mal,
tan solo preocupación mutua
que resulta egoísmo,
brindando esa oportunidad de ver
las percepciones distintas
que buscan lo mismo...
Seguramente conoces
cada una de mis palabras,
ésta, aquella, todas,
para decirlo de nuevo.
no es cierto
que pueda mentir,
ocultar sentimientos;
sé que lo sabes.
No hay duda,
lo sabes perfectamente;
aunque intente decirlo,
en vano, distinto.
puede ser un ¿quizá?
¿tal vez? ¿posible?
simples enunciados
sublevando verdades.
El punto de partida
de un grito confundido,
que busca un refugio
en los oídos de tu alma.
trato con simpleza
dedicarte mil versos
que se complican
si los escuchas con la mente.
parece ser lo mismo,
igual que siempre,
mismas palabras, cada vez,
pero un Te Amo renovado.
Sé que lo sabes,
me conoces muy bien,
solo déjame decirlo
una vez más...
cada una de mis palabras,
ésta, aquella, todas,
para decirlo de nuevo.
no es cierto
que pueda mentir,
ocultar sentimientos;
sé que lo sabes.
No hay duda,
lo sabes perfectamente;
aunque intente decirlo,
en vano, distinto.
puede ser un ¿quizá?
¿tal vez? ¿posible?
simples enunciados
sublevando verdades.
El punto de partida
de un grito confundido,
que busca un refugio
en los oídos de tu alma.
trato con simpleza
dedicarte mil versos
que se complican
si los escuchas con la mente.
parece ser lo mismo,
igual que siempre,
mismas palabras, cada vez,
pero un Te Amo renovado.
Sé que lo sabes,
me conoces muy bien,
solo déjame decirlo
una vez más...
Yo no sé si son mil años luz,
una fracción de segundo
o tan solo el mismo instante.
Estoy de nuevo justo acá,
pensándote, imaginándote,
dibujando en el viento
esa sonrisa que da vida,
percibiendo un latido
que no es mío, tal vez,
tuyo...
Me pregunto ¿estarás allí?
¿soñando a mi lado?
No logro entender que dice mi pecho,
solo siento ese aliento,
esa extraña emoción dentro de mí.
Estoy justo acá,
adelante o atrás de ti,
en un sitio desconocido
similar a los sueños que tuvimos,
presentando mis disculpas
a la noche que se desvela
conmigo.
Me siento extraño, ¿será cierto?
¿puedo sentirte aún?
Yo no sé si son mil años luz,
una fracción de segundo
o tan solo el mismo instante.
No puedo alcanzarte,
no puedo dejarte.
Acá estoy,
no tan lejos como crees...
una fracción de segundo
o tan solo el mismo instante.
Estoy de nuevo justo acá,
pensándote, imaginándote,
dibujando en el viento
esa sonrisa que da vida,
percibiendo un latido
que no es mío, tal vez,
tuyo...
Me pregunto ¿estarás allí?
¿soñando a mi lado?
No logro entender que dice mi pecho,
solo siento ese aliento,
esa extraña emoción dentro de mí.
Estoy justo acá,
adelante o atrás de ti,
en un sitio desconocido
similar a los sueños que tuvimos,
presentando mis disculpas
a la noche que se desvela
conmigo.
Me siento extraño, ¿será cierto?
¿puedo sentirte aún?
Yo no sé si son mil años luz,
una fracción de segundo
o tan solo el mismo instante.
No puedo alcanzarte,
no puedo dejarte.
Acá estoy,
no tan lejos como crees...
martes, 19 de octubre de 2010
Si tan solo es un murmullo,
¿cómo puede?
si su voz no es más fuerte que el silencio,
pero se convierte en esencia,
filo de navaja,
cobija.
Recorrido inciertamente seguro,
con alas de fénix y aliento de algodón,
frágil como filamento de algodón,
brillante,
único entre mil senderos mágicos
cubiertos de velo sombreado.
Entonces es cierto,
habita en lo profundo del alma,
cimiento...
fundamento de ese aliento,
de esa incierta necesidad de afecto,
así como el tiempo necesita minutos.
Seguramente invisible,
impalpable;
el deseo mismo de un anhelo.
Parte del todo que forma la nada,
porque es, cuando se le permite
y no deja de ser aunque se niegue.
Silenciosa caricia del alma,
tierno arrebato del sentimiento,
puro...
realidad del ser interior,
tropiezo del pensamiento ajeno,
murmullo que grita caricias.
¿cómo puede?
si su voz no es más fuerte que el silencio,
pero se convierte en esencia,
filo de navaja,
cobija.
Recorrido inciertamente seguro,
con alas de fénix y aliento de algodón,
frágil como filamento de algodón,
brillante,
único entre mil senderos mágicos
cubiertos de velo sombreado.
Entonces es cierto,
habita en lo profundo del alma,
cimiento...
fundamento de ese aliento,
de esa incierta necesidad de afecto,
así como el tiempo necesita minutos.
Seguramente invisible,
impalpable;
el deseo mismo de un anhelo.
Parte del todo que forma la nada,
porque es, cuando se le permite
y no deja de ser aunque se niegue.
Silenciosa caricia del alma,
tierno arrebato del sentimiento,
puro...
realidad del ser interior,
tropiezo del pensamiento ajeno,
murmullo que grita caricias.
lunes, 18 de octubre de 2010
Sería mentira, poco justo,
engaño,
aunque en mi vida
no lo parezca.
Las palabras no me bastan,
limitan precisamente esto
que quiero que notés,
esto que quiero darte.
Siempre lo he tenido acá
para vos, solo para vos.
Únicamente el silencio
es quien grita,
opaca los te quiero.
¿Podés creerlo?
no confundás mis gestos;
a mí también me asusta
no tener ese valor.
Viejo,
tengo el cariño
atorado en la garganta,
aferrado a una idea.
Viejo,
lo siento…
Uso mi lápiz y el papel
para darte un abrazo,
para pedir auxilio,
para decirte lo que no escuchás.
Sería mentira
decir lo contrario,
Viejo,
Te Quiero…
engaño,
aunque en mi vida
no lo parezca.
Las palabras no me bastan,
limitan precisamente esto
que quiero que notés,
esto que quiero darte.
Siempre lo he tenido acá
para vos, solo para vos.
Únicamente el silencio
es quien grita,
opaca los te quiero.
¿Podés creerlo?
no confundás mis gestos;
a mí también me asusta
no tener ese valor.
Viejo,
tengo el cariño
atorado en la garganta,
aferrado a una idea.
Viejo,
lo siento…
Uso mi lápiz y el papel
para darte un abrazo,
para pedir auxilio,
para decirte lo que no escuchás.
Sería mentira
decir lo contrario,
Viejo,
Te Quiero…
domingo, 17 de octubre de 2010
Después de todo
es como al principio,
te extraño
y te conviertes en mi pensamiento.
Sonríes en espiral
difuminando un sueño,
te extraño
y solo tratas de ser un recuerdo.
la ausencia trata de inculpar
mientras la distancia incrimina,
y estas palabras son resarcimiento del vacío,
pero aún así, no estás...
No hay crítica para un sentimiento,
tan real, tan cierto,
solo intenta ser parte de ambos,
esa unión inquebrantable de mundos.
Una y otra vez lo hemos dicho,
no es una mentira, ni falsedad,
aunque las palabras no son las correctas
para esa declaración que aún nos debemos.
Después de todo
es como al principio,
¿me extrañas?
quisiera convertirme en tu pensamiento.
Grito melancólico
encubriendo mi deseo,
¿me extrañas?
solo trato de ser presente.
La soledad pide responsables
mientras la lejanía tacha actitudes,
y tu silencio es compañía del vacío,
pero estoy acá y no allá...
Solo hay una razón para un sentimiento,
tan fuerte, tan poderoso,
parte tuyo, parte mío,
esa conexión impalpable de almas.
Lo diremos miles de veces
con la verdad, con la realidad,
aunque las palabras suenen incorrectas
para ese testimonio de lo que hemos vivido.
Después de todo
es como al principio,
eres tú, soy yo,
una acción del presente y del pasado.
es como al principio,
te extraño
y te conviertes en mi pensamiento.
Sonríes en espiral
difuminando un sueño,
te extraño
y solo tratas de ser un recuerdo.
la ausencia trata de inculpar
mientras la distancia incrimina,
y estas palabras son resarcimiento del vacío,
pero aún así, no estás...
No hay crítica para un sentimiento,
tan real, tan cierto,
solo intenta ser parte de ambos,
esa unión inquebrantable de mundos.
Una y otra vez lo hemos dicho,
no es una mentira, ni falsedad,
aunque las palabras no son las correctas
para esa declaración que aún nos debemos.
Después de todo
es como al principio,
¿me extrañas?
quisiera convertirme en tu pensamiento.
Grito melancólico
encubriendo mi deseo,
¿me extrañas?
solo trato de ser presente.
La soledad pide responsables
mientras la lejanía tacha actitudes,
y tu silencio es compañía del vacío,
pero estoy acá y no allá...
Solo hay una razón para un sentimiento,
tan fuerte, tan poderoso,
parte tuyo, parte mío,
esa conexión impalpable de almas.
Lo diremos miles de veces
con la verdad, con la realidad,
aunque las palabras suenen incorrectas
para ese testimonio de lo que hemos vivido.
Después de todo
es como al principio,
eres tú, soy yo,
una acción del presente y del pasado.
miércoles, 13 de octubre de 2010
Inspirado en esa imagen
noble,
bella,
única,
que el destino decidió
poner a unos pasos.
Invento mil situaciones
tan reales como utópicas,
solos en algún sitio
lejano,
puro,
distinto al que nos separa.
Inclino mi rostro,
te pienso,
te extraño,
te hablo en silencio
para llamar tu atención,
para tocarte sin que sientas.
Inhalo un suspiro
profundo como el mar,
solitario como un profeta
en tierra de nadie,
verdaderamente fuerte
como la inocencia de un niño.
Inquieto mi camino
para acercarme
y lograr tenerte
cerca,
en mí,
justo a mi lado.
Imagen indeleble en mi retina,
se vuelve un sueño,
se transforma en realidad.
Inspirado en tu imagen,
lo necesario para vivirte,
para regalarte mi abrazo.
noble,
bella,
única,
que el destino decidió
poner a unos pasos.
Invento mil situaciones
tan reales como utópicas,
solos en algún sitio
lejano,
puro,
distinto al que nos separa.
Inclino mi rostro,
te pienso,
te extraño,
te hablo en silencio
para llamar tu atención,
para tocarte sin que sientas.
Inhalo un suspiro
profundo como el mar,
solitario como un profeta
en tierra de nadie,
verdaderamente fuerte
como la inocencia de un niño.
Inquieto mi camino
para acercarme
y lograr tenerte
cerca,
en mí,
justo a mi lado.
Imagen indeleble en mi retina,
se vuelve un sueño,
se transforma en realidad.
Inspirado en tu imagen,
lo necesario para vivirte,
para regalarte mi abrazo.
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