viernes, 23 de septiembre de 2011

De pasta a pasta
quise convertirme en palabras,
pero el tiempo nunca cedió
y es necesario ya,
volver a escribirme.

No soy más que espectador
de mis propias letras,
puedo leerme en esas palabras
pero no puedo encontrarme
como cuando fueron creadas.

Sobre la marcha varios me han visto
escondido en los trazos de tinta,
metido dentro del papel,
como esencia, como el alma
del sentimiento allí escrito.

De pasta a pasta
quiero convertirme en palabras,
reinventarme en nuevos párrafos,
encontrarme renovado con cada lectura
y ser parte de quien me lee.

jueves, 22 de septiembre de 2011

De historia y relatos,
de así fue y así pasó,
de ir y regresar,
de cómo y por qué,
de esto y aquello,
de culpa y excusa,
de uno y otro,
de sueños y utopías,
de llevar y traer,
de empezar y acabar.

De principio y final,
de verdad y mentira,
de arriba y abajo,
de real y ficticio,
de gritos y cantos,
de alguno y nadie,
de blanco y negro,
de acá y allá,
de ilusión y fantasía,
de tú y yo.

De toma y corre,
de alma y cuerpo,
de milagro y pecado,
de agua y aceite,
de dar y recibir,
de tuyo y mío,
de caminar y volar,
de ganar y perder,
de dudas y preguntas,
de luz y sombra.

De eso somos...

miércoles, 21 de septiembre de 2011

La verdad es el ficticio
de asegurar conocerme,
es el retrato de lo que siento
con cada latido del alma,
es la prueba de que existo
plantado y atado a lo supuesto.

La verdad es lo que digo
cuando empiezo a mentir
esperando que me crean,
es aquello en mi interior
que exige salir a luz
para convertirse en mentira.

La verdad es el egoísmo
de tener la razón,
es el capricho del pensamiento
que intenta imitar la realidad,
es el orgasmo de una frase
dando Fe de la existencia.

La verdad es como todos,
que somos en un solo sitio,
pero estamos aquí o allá
dibujados en el habla,
en los gestos, en la mirada,
hasta en los pasos de los demás.

La verdad es la apariencia
con que nos mostramos
pretendiendo ser la imagen
que cabe en lo bueno,
que redime y paga el peaje
para tener voz, voto e identidad.

La verdad es la excusa perfecta,
la de todos y la de nadie;
esa lealtad sublime y sin mesura
a la pertenencia de un mundo
en donde ser es contradicción,
en donde obligadamente se existe.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Habrá palabras
que siempre querrán decir,
habrán algunas
que siempre estarán de más
y esas otras
que no llegarán a existir.

Incierto a toda luz;
a la luz brillante
de ojos inocentes,
a la luz única
de sonrisas improvisadas,
a toda luz, incierto.

Nunca está todo dicho,
aunque las palabras van y vienen
para engalanar una idea
con arpegios prosódicos,
para disparar un pensamiento
de los que llenan el vacío y dicen todo.

Habrá palabras
que nunca querrán decir,
habrán algunas
que nunca estarán de más
y esas otras
que siempre han existido.

viernes, 16 de septiembre de 2011

¿Y si no tengo palabras?
entonces fue balbuceo
aquella pasión para querer
no sólo marcar una equis
en el cartón de lotería.

Perdí la delicadeza
cuando me escupiste a la cara
la rectificación de que contigo
llegar a la esquina
solo es posible con promesas,
proyectos y estrategias televisadas;
cuando me dijiste idiota
pintando la esperanza
de naranja y rojo.

¿Y si cierro los ojos?
entonces mis pasos serán ficticios
para no encontrar el amor de aquel
que lanzó la invitación a caminar
para no llegar solo, ni acompañado.

No queda más que lo tóxico de mí,
recetando darte la espalda
para que te destruyas
al ver el reflejo de tu ignorancia
en los espejos que te dieron
por mancharte el dedo
con sangre y drogas;
obligando a ignorarte
antes que quieras pedir mi ayuda.

¿Y si digo el silencio que me sobra?
entonces es cuando inicia el final,
cuando la demagogia te libera
de esa magia melosa
con la que antes cautivó tus oídos.

martes, 6 de septiembre de 2011

Te veo intentando atravesar tu frontera,
te veo intentando acariciarte con la mirada,
te veo intentando pedirte que me veas.

Te veo como te escribo,
te veo como te leo,
te veo como te escucho.

Te veo lejos,
te veo distante,
te veo ausente.

Te veo para decirte algo,
te veo para dejar de inventarte,
te veo para acercarme a tu silencio.

Te veo con la intensidad del deseo
que alimenta estos sueños despiertos
de días y noches interminables.

Te veo con la locura descalza
que alienta esa posibilidad
de seguir pasos distintos, juntos.

Te veo con el ánimo incansable
que tu sonrisa lleva en el camino
y tu silueta deposita en la mirada.

Te veo para encontrarte en el camino,
te veo para darte un abrazo ciego,
te veo para sentirte un beso.

Te veo acá,
te veo cerca,
te veo presente.

Te veo como te admiro,
te veo como te pienso,
te veo como te amo.

Te veo queriendo evadir tu evasión,
te veo queriendo estar en tus ojos,
te veo queriendo de verdad, me veas.

domingo, 4 de septiembre de 2011

De frente nos encontramos,
con la mirada alta,
desconocidos sin nombre;
Sin palabras en los labios,
ni frases en los pensamientos
para decirnos uno u otro.

Pasaron milenios para vernos,
pasarán milenios para vernos,
de principio a fin opuestos iguales;
atrapados en las paredes del cuerpo,
libres sobre el límite de la conciencia,
milenios después de conocernos.

Hay guerra entre nosotros,
batallas sobre la mesa,
mensajes póstumos de quienes fuimos
antes de ser lo que somos.

lunes, 29 de agosto de 2011

Me desligo de mí,
siendo el que está frente a frente
con alguien que soy.

Sólo me veo ser,
solo en una alucinación
en la que me respiro azul
rodeado de las sombras
que también soy.

Me escondo de mí,
para mostrarme idéntico,
para saberme distinto.

Puedo tocar mis pensamientos,
tomar en las manos mis ideas,
hacer maquetas de mis palabras;
puedo ser y dejar de serlo,
para seguir siendo
un compendio de orgasmos melancólicos
que llevo colgados al cuello.

Me encuentro dentro de mí,
como ese inquilino extraño
que sabe más de lo que se de mí.

Sigo de cerca los pasos que doy
en el camino de ese alguien que soy,
para conocerme en el instante,
justo, en que siendo dejo de ser,
para toparme con quien soy.

Me veo a mí,
sentado a lo lejos,
soñar con descubrirme.
Está ese algo
que debe ser dicho,
escondido entre un latido
y otro.

Ese algo que tiene vida,
enciende hogueras de ideas,
empuja con desmesura,
incluso, los latidos por venir.

Está, allí está ese algo,
confundido entre palabras,
ganas y silencio,
enredado con latidos pasados.

Ese algo que tal vez muere,
pero vive constante
atravesado en las entrañas
de cada latido.

Está ese algo
que exige la expulsión
total del pecho
para ser latido de nuevo.

Ese algo monótono,
resultado del abrazo ausente,
consume más que tiempo
y separa un latido del siguiente

Está, allí está ese algo
que es alguien ya sin nombre,
pero es nombrado
una y otra vez por cada latido.

Ese algo,
ladrón de horas,
dueño de años,
cada latido del alma.

Está ese algo
de silueta afrodisíaca
que llena día y noche de sudor
los latidos que es.

Ese algo perpetuo,
inamovible;
ese algo que debe salir
para quedarse.

Está, allí está ese algo...

martes, 23 de agosto de 2011

Conté las horas desde el inicio del día
esperando por el momento justo,
dándole alas al abrazo que invento
entre cada movimiento de mis brazos
que intentan llegar a tu cuerpo.

Soñé con el momento para estar junto a ti,
solos, en silencio, estáticos,
con el corazón palpitando a mil,
sin saber la distancia y la fuerza
para mantener la cordura.

Esos minutos se alargaron como el día
mientras redactaba una caricia de tinta;
esas horas fueron segundos
mientras consumía el lápiz
para entregarte un beso hecho palabras.